17 de agosto de 2012

EL MINISTRO Y LA ORACIÓN



Santiago 5:16 BLA
Por tanto, confesaos vuestros pecados unos a otros, y orad unos por otros para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede lograr mucho.


El autor comienza poniendo la oración como aspecto totalmente relevante es la vida del ministro a tal punto que afirma que si no se ejerce este aspecto y se aprenden los otros de nada sirve; lo que prima es la intimidad en cristo.

Se ponen ejemplos claros acerca de la importancia de la oración como es el caso de Moisés para la construcción del tabernáculo, en el caso de pablo orando día y noche por las iglesias y el mejor ejemplo Jesús cuando la multiplicación de panes y peces, traición de judas, cuando escogió a los discípulos, entre otros.

La oración privada es la que nos permite enfrentar problemas que solo con la sabiduría de Dios lograremos entender, además tendremos paz y eso solo se da en el secreto; además debemos orar por el hecho de que cristo merece gratitud, reconocimiento y Adoración.

Me llama mucho la atención esta frase *la oración es la respiración del alma* y esta frase lo resume todo básicamente es el hecho de que no debemos dejar de orar y poner escusas como el tiempo, o la depresión, o los problemas.

La falta de motivación no debe ser escusa ya que nosotros no nos movemos en cristo por el simple hecho de lo que sentimos, otro aspecto es el tema de pedir ya que lo que pedimos lo hacemos según nuestros deseos y no estamos atentos a lo que realmente quiere Dios pensamos que casa, carro y beca es tocar el cielo con las manos y no es así; las cosas en Dios van mucho más allá que un simple deseo material y temporal. La oración no puede ser oferta y demanda *yo te doy y tú me das* eso nunca debe pasar debemos ser maduros así él no nos de nada debemos permanecer en intimidad.

La eficacia de la oración tal y como lo dice el autor radica en LA VOLUNTAD DE DIOS si él quiere lo hará; también nos guía pero no con sabiduría humana sino con sabiduría divina y esto como resultado en el individuo este  mal o esté en crisis lo hará cambiar de mentalidad.

Para ser un hombre de oración hay que tener disposición y esta se compone de meditación, Adoración, dad gracias en TODO, confesión sincera y todo esto hacerlo de manera continua. Algo relevante que toca es el tema de la intersección y que mejor ejemplo que los sacerdotes del AT.

Si no oramos teniendo todo esto presente seremos ministros mediocres. En una palabra nuestra oración debe ser INCONDICIONAL.

Autor: Jc Muñoz O